La elección de un servicio de medicina estética debe basarse en una valoración médica personalizada, la experiencia del profesional y la confianza que transmite el centro. Más allá del tamaño o la notoriedad de la marca, resulta clave analizar el enfoque del tratamiento, la transparencia informativa y el acompañamiento antes, durante y después del procedimiento para obtener resultados seguros y naturales.